En mi sueño en un solo click accedía al interior de mi alma y un elefante me hablaba. Decía: "Tardamos diez años en caer desplomados. Tú que puedes, cae" De pronto un tigre se abalanzaba sobre su cuello y se mataban entre ellos. El elefante permaneció de pie sobre sus dos ojos negros, muertos. Tardará diez años en aplastar al tigre blanco, echado.
Me desperté cayendo sin saber si habían transcurrido diez años de mi cuerpo. Me dejé llevar por el engaño de los estímulos neuronales. La caricia de la locura en mi materia gris la tornó rosa. Sentí el dolor de garganta de un meandro sin caudal. Y estuvo bien ser el enfermo de este mundo. Ser, por un momento, el estornudo de los cedros. Seguidamente de la angina de pecho del cerúleo techado.
En la búsqueda de las cosas tristes, para que las personas tristes del mundo no se sientan solas en unas fechas donde la felicidad es obligatoria, he encontrado esta canción:
Preciosa desde la primera letra a la última nota.
ResponderSuprimirPero es de egoístas poner una canción tan. tan triste, y no poner el nombre ;)
Moon River, wider than a mile,
ResponderSuprimirI'm crossing you in style some day.
Oh, dream maker, you heart breaker,
wherever you're going I'm going your way.
Two drifters off to see the world.
There's such a lot of world to see.
We're after the same rainbow's end--
waiting 'round the bend,
my huckleberry friend,
Moon River and me.